2.12.08

Edipo Rey


Me encuentro en un momento en el que simple y sencillamente me cansé de conocer hombres, y lo peor, que me aburran…

Si me pongo a analizar la estructura psíquica que me lleva al rechazo de cuanto señor standard se me cruza, tendría que comenzar con el nidito de origen y eso me llevaría al que me creo conjuntamente con mi mamá: Mi adorado padre.

Los recuerdos de mi infancia atesoran un señor muy delgado que no supera el metro sesenta, pero la realidad me muestra un hombre que esta llegando a los 60 cm de radio… No terminó su primario, de hecho soborno a la directora para obtener su titulo y es absolutamente brillante (independientemente de mi Edipo no resuelto). Amante de los caballos, tiene dos que los pasea como si fueran pekineses, los baña más seguido que a él mismo y gasta en alimentos semanales el doble de lo que podríamos insumir mi hermano y yo en un mes. Me olvidaba! El cuidado del pelo….

Si bien no participo mucho en mi educación, se esforzó por dejarme en claro dos cuestiones:


1) Ama tu trabajo
2) Nunca dependas de nadie.

Con semejante personaje de padre, y terrible enseñanza:

¿Cómo encuentro yo a mi medio pomelo?

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