16.12.08

¿Intento Fallido?

AMO INCONDICIONALMENTE AL MAR, y a pesar de eso mis últimas vacaciones se iniciaron con una semana en Bogotá, una ciudad increíble, pero sin mar y sumamente fría.
Parto para Cartagena, arquitectónicamente bellísima, cargada de multiplicidad de especimenes en todo sentido: personas, vicios, colores, historias, vendedores ambulantes, carteles raros, y podría pasarme la noche enumerando. Sin embargo, las playas a su alrededor eran muy oscuras, sucias, y sin olor a mar. Como si fuera poco, le agrego el hecho de tener constantemente un negro que te moleste queriéndote vender algo, intentándote tocar para hacerte masajes, o peor aún, ante la negativa del “no compro” “no a los masajes” “bueno, entonces sexo” ¿perdón? Insufrible…
Hago una de las excursiones obligadas en esa ciudad, Islas del Rosario, y en un momento nos quedamos en una isla donde no había más personas que las que habíamos tomado la bendita lancha. Yo todo lo que quería era un momento conmigo y el mar, mi primer momento decente, sin gente alrededor, en aguas cristalinas. Entonces, eso me dispuse a buscar, y me puse a nadar, pero para suerte de mi desgracia había un colombiano que no me iba a dejar cumplir mi propósito. Y no importaba cuanto nadara o cuán rápido, al mirar atrás YO lo veía acercarse. Así que nuevamente mi momento con el mar debía posponerse.
Me olvido de alejarme, y como dice el refrán “si no puedes vencerlos, únete”, cambio el rumbo, a ver si sabiendo lo que quería, iba a lograr MI MOMENTO. Me acerco, lo saludo, y todo lo que me hace saber era que simplemente sospechaba que yo, como buena argentina, iba a “pelar” lejos de mí país y no quería dejar de perderse el momento(textuales palabras).
Inmoladas mis ilusiones, decido retornar a la playa donde me aguardaba mi amiga y SU novia, que por cierto era doble pechuga. Llego, y el buen hombre trae a su pareja al lugar donde estaba yo con mi querida amiga. Nos pusimos a charlar, y en el viaje de vuelta, nos invita a conocer su casa que quedaba en un lugar llamado “La Boquilla” a veinte minutos de Cartagena y accedimos.
Hastiada de la humedad de la bendita ciudad, parto con mi amiga para la casa de nuestro recién ganado anfitrión, y gracias a un intento fallido de bikini open nos ligamos tres días de arriba en un lugar con esta vista:


Definitivamte ahí, comenzaron mis vacaciones....

To be continued

1 comentario:

Bastian Von Tunnen dijo...

uh, parece que estoy leyendo una novela erotica... como continuara???
Igual me mato lo de: ..."en un lugar con esta vista"
jaja que vista eh!!! puffff jaja