26.12.09

Ambulante

Será la vida un conjunto de fracciones encerradas de misterio
UNO, ¿es punto de partida o llegada?



Incompleto

Nada le temo al espejo
ya que es el simple destello
del lado dejado que conduce
la existencia errante y decisiva
de todo mortal que recorre
esta intrincada e ingeniosa vida.

Somete a todos al lioso juego
de buscar su parte no evidente
en mitades ambulantes,
que enseñan fracciones, sí
pero nunca saben de absolutos.

Explorar el paisaje inédito,
esa fracción anónima,
aquella que desprevenida,
envuelve un llanto, un grito,
o enmascara una sonrisa…

Descubrir la quimera oculta,
ingrediente de toda fantasía
que solamente se alberga,
en la mitad desconocida…

FELIZ 2010 PARA TODOS!!!

20.12.09

En papel


Este año me decidí a ocuparme de mis letras, y comencé un taller a mitad de año con el escritor argentino “Carlos Penelas”. Si bien su calificación respecto a mi forma de hablarle al papel fue literalmente: “SOS HORRIBLE” no perdí en ningún momento la buena voluntad de seguir haciendo esto que tanto quiero. Había recurrido a él porque ya me había dado la misma sentencia de antemano. Consideraba necesario que alguien me mostrara cómo delinear este arduo camino.
No puedo negar que tuve momentos de frustración, pero con el tiempo fui descubriendo hacia donde quería llevarme, y como buena aventurera maniobré el timón hacia un nuevo puerto. Interesantes tertulias surgieron de las clases, presentación de autores (inéditos para mí), travesías literarias, anécdotas y varios ingredientes que me motivaron mucho.
Sorpresa para mí, en uno de aquellos encuentros me propuso la publicación de un poema en un libro que lanza anualmente la Editorial Dunken que se llama “El libro de los talleres”. Desde ya agradezco a todos los involucrados esta primera oportunidad de aparecer en una hoja de papel. Acá les va mi poema:


UTOPÍA

Inmigrantes
desembarcan con maletas.

Viven con devoción.
No revocan elecciones.
Aprenden.

Sus manos atestiguan un refugio.

Heredaron rudimentos,
los retratos y un origen.

8.12.09

Uno

"Ella se perdió. Pero él,
quedó escondido"



Costumbres

Mientras mareaba la cuchara en el café, Ana recordaba la noche de aquel viernes en que conoció a Javier, su novio. Se preguntaba que es lo que hace que un hombre tome la mano de una mujer sin mediar palabras e intente invitarla a bailar. No podía entender que procesos ocurren en la mente de un hombre que determinan cuál será la mujer elegida (y no otra). Sus ideas giraban, como la cuchara en el café, y como ella misma, aquella noche.
Él, mientras tanto, simulaba leer el diario. Pensaba en el partido que había visto con sus amigos. No podía entender como el diez había organizado de esa manera el equipo, ni mucho menos cómo había logrado obtener su victoria. La jugada del gol, por ejemplo, se trataba de una simple casualidad, el defensor trastabillo y de esa manera el delantero quedo frente a frente con el arquero, convirtiendo gracias a que el rebote en el travesaño hizo que la pelota diera dentro del arco.
Interviene el silencios un mozo, pregunta si desean ordenar algo más. “Estamos bien, gracias” fue la respuesta de Ana. Javier aprovecho la interrupción para volver al diario, ella para continuar con su revista.
La mesa revelaba su secreto: Elegían café para su desayuno, pero iban por la vida como las tres medias lunas que lo acompañan. Ella siempre de grasa, el de manteca.