19.4.10

Amanecer

Así, con tanto YO, completa de mí, hay veces que me pierdo.
Cuando me pasa: busco.
No lo sé, tal vez suerte o quizas empeño, pero andando
me vuelvo a encontrar...

Hojas

Todo sucedió en tierra árida.
Ella se distinguía a lo lejos
por su color opaco y sus quiebres
Tan notoria era esa espera de lluvia,
que el cielo quiso darle un regalo:
Agua de rocío, liviana y dulce
resultaría su alimento.

Allí, bajo la superficie, no tan profundo:
Una semilla,
transitaba sin saberlo, sus últimos días.
Acoge ese líquido, que generosamente
el suelo le entrega, néctar que ahuyenta
un letal estado onírico.
Recupera sus fuerzas, busca el sol
con los brazos abiertos.

Ya nada será igual, para aquel con ojos curiosos.
En ese campo estéril: germina un encuentro.

5 comentarios:

Daniel Os dijo...

Un buen ejemplo de que hasta en situaciones adversas, si la semilla se lo propone, florecerá.
D.

TORO SALVAJE dijo...

Esa poesía ilusiona.
Sigue encontrándote.
No desfallezcas.

Besos.

Javi dijo...

Me ha encantado tu poema.
Que bello es encontrarse cuando uno se pierde.

Dos Besos for you!

حزقيال dijo...

Así como tanta agua dentro de un vaso; hay veces que una gota basta para que rebalse. El vacío, dejara impregnarnos del rocío de una noche estrellada para germinar un sueño que cuelga de la Luna.

Maravilloso regreso poetiza! Perfecta conjunción entre Imagen y Letra.

Besos

oscar alberto dijo...

hasta en los lugares mas inhospitos puede brotar esa esencia de un encuentro, bravo por este poema..

un beso
que pases buen fin de semana
Oscar