24.4.10

Ir

Así cómo un velero puede prescindir del viento para desplazarse,
no es necesario el agua para entretenerse al navegar...


Rutina

Se suceden líneas blancas.
Una tras otra cosen
los hilos azules del cielo
con el asfalto.

No muy rápido ni tan despacio
el auto cede a la superficie.
El sol es brújula;
las nubes, un pasatiempo.
A falta de gaviotas, sobran palomas.
Los caracoles escasean…

Al timón lo guía el oleaje,
eluden boyas del camino.
Las luces, mis faros.

Así cada tarde,
me trae esta ruta.

19.4.10

Amanecer

Así, con tanto YO, completa de mí, hay veces que me pierdo.
Cuando me pasa: busco.
No lo sé, tal vez suerte o quizas empeño, pero andando
me vuelvo a encontrar...

Hojas

Todo sucedió en tierra árida.
Ella se distinguía a lo lejos
por su color opaco y sus quiebres
Tan notoria era esa espera de lluvia,
que el cielo quiso darle un regalo:
Agua de rocío, liviana y dulce
resultaría su alimento.

Allí, bajo la superficie, no tan profundo:
Una semilla,
transitaba sin saberlo, sus últimos días.
Acoge ese líquido, que generosamente
el suelo le entrega, néctar que ahuyenta
un letal estado onírico.
Recupera sus fuerzas, busca el sol
con los brazos abiertos.

Ya nada será igual, para aquel con ojos curiosos.
En ese campo estéril: germina un encuentro.

1.4.10

Cruzada

Aún no he encontrado un escudo que sea útil ante
la agudeza y el capricho de una luna llena…




Voracidad

Cierto es que no hubo promesas,
inútil eran las palabras.
Dos cuerpos interceptó el deseo
ante el cruce de sus miradas.

El roce sugirió espinas,
culpables de avivar la llama.

Arde el fuego, y en el bosque
los árboles se encienden,
intactas perduran las raíces.

Cuando la noche luce su fulgor,
hay cenizas en la madrugada.