19.5.10

Tiempo

Se pasa, cuando ya no se quiere que corra tanto…



Efímero

Aún no logro aprehender
cómo es que se mide el tiempo.
La hora me la enseñaron mis padres;
los maestros, días y calendarios.
Pero ¿mide igual una noche a otra
cuando todo lo que cobija al hombre
son estrellas?
El día nunca pasa igual,
distintas son las sensaciones
de un lunes en el que amanece la rutina
frente al despertar relajado del domingo.
Tampoco las arrugas maquillan los rostros
en los mismos años. Ni las canas
adornan cabelleras en un punto determinado.
¿Cómo saber cuánto queda
o qué es lo que ya ha pasado?

Me han dicho que soy joven,
que es largo el camino que resta.
Pero a veces siento apoderarse de mí
la impotencia de no haber leído,
bailado, gritado y llorado lo suficiente.
Una ráfaga de viento se lleva mis pasos
junto a la memoria
de lo que inevitablemente
acompañó el ayer.
Sólo existe en la conciencia
los días que voy dando.
Una eternidad, la mía,
que sin saber medir me conduce.