27.1.11

Sucesos

"Hay momentos en que los ojos no están aptos para comprender el comienzo de lo eterno. La belleza no se pierde, siempre están esas sensaciones que palpitan al ritmo de lo espontáneo. "


Perdida


..........Lamentablemente ocurrió lo irremediable; de forma abrupta cómo debe ser el final de una relación para que surta efecto. Uno nunca está preparado para estas cosas. Siempre piensa que no va a pasar, que es para los otros, hasta que un día sucede. Me abandonó, o tal vez fui yo quién poco a poco dejé de prestarle atención. Lo dudo mucho, siento que algo de mí se fue con él, ya no podré volver a ser la misma. Quedan sólo los recuerdos, algunas fotos y todas las noches compartidas. Tan contenta estaba en su compañía, única por cierto.
..........El inicio fue casual, como lo necesita todo romance para establecer bases sustentables. Si me pongo a hacer memoria no estaba en una etapa de búsqueda en la cual se puede llegar a alertar a los allegados respecto del tema. Pero Rita, mi amiga, tiene un sexto sentido. Se trata de esas personas que poseen una especie de magia que le permite descubrir qué cosas serán positivas en la vida de sus seres queridos. Sin lugar a duda fue la responsable. Lo trajo a casa en ocasión del festejo de mi trigésimo cumpleaños, rodeado de pares. No lo dijo en el momento, pero había confabulado con alguna de mis amigas para traerlo. Estas estrategias son clásicas en grupos de mujeres independientes y solteras del tercer decanato.
..........Desde el primer momento que lo ví supe que era distinto. Como buena mujer lo sentí vibrar en lo más profundo de mí. No era uno más del montón, era el que estaba esperando sin saberlo siquiera; ese que marcaría la diferencia: un antes y un después. No todo hombre es para cualquier mujer. Los hay muy bellos, también interesantes, modernos, deportivos, pero como él: ninguno. Complicado darle una categoría, imposible. Me llenaba de orgullo saber que no había otro igual. Hoy me queda la duda respecto de él, pero conmigo brillaba.
..........Delante de los invitados resultaba inapropiado manifestar preferencias, con lo cuál ansiaba poder deshacerme de todo el mundo y quedarme en la intimidad. Rita, tan perspicaz (hay que reconocerlo nuevamente), empezó a juntarnos con la excusa de las fotos. Qué con fulano, que con sultano, que los regalos, que las velitas, que acá, que allá, que probate, que reíte… Así generó nuestro primer momento. Pudimos reconocernos, sentir el roce en la piel, la sinergia del conjunto. No sería correcto hablar de docilidad, pero se sentía exquisito al tacto. A decir verdad, él tampoco es para cualquiera –ella lo intuía-. Quién lo acompañe, requiere de una actitud particular que le permita embellecerse a su lado.
..........Con el tiempo, fue mi preferido en las noches. Sentir su recorrido por el cuello, alguna caricia casual en los hombros, aventurarse por un escote; inolvidable. Por mas tacos, collares y maquillaje que luciera, cuando caminaba con él la gente se daba vueltas para mirarlo. Por ese motivo no lo descuidaba un sólo segundo, reconocía que en los tiempos que corren los riesgos de “perdida” eran altos. Las mujeres no tejen más en el interior de sus hogares; están al acecho, en búsqueda constante y no podía permitirme ese riesgo.
..........Pero ese viernes, fue Mariela quien propuso ir a escuchar a una banda de jazz que venía de Estados Unidos. El lugar era apropiado para llevarlo. Llegamos a mitad del segundo tema. Pedimos un vino tinto, una picada y dejamos que el ritmo se llevara las ideas a vagar a otro mundo. El fin de semana se iniciaba entre copas y buena música. Otro tinto y unos quesos. “Los de la barra te están mirando”, “No digas pavadas”. Los sonidos confabulan para olvidar horarios, formas, debilitan los sentidos. En algún instante la noche marca su límite y es cuando unano decide emprender el regreso.
..........A la mañana siguiente, tirando la ropa en el canasto para lavar, empiezo a preocuparme. Alzo la mirada y no logro verlo. Un frío siniestro recorre mi cuerpo. Lo presiento. Busco desesperadamente por toda la casa: revuelvo los cajones del cuarto, abro el placard. Por las dudas inspecciono la cocina, hago una pasadita por el baño, miro dentro de la bañadera. No aparece. ¿Me lo puse anoche? Sí, estaba vestida con la combinación justa. ¿Dónde habré dejado mi pañuelo rojo a lunares blancos? ¿Lo habré olvidado en el taxi, el bar, la calle? ¿Se me habrá caído en el palier? ¿Dónde? ¡No puedo ser tan despistada! ¿Cómo pasó? ¿Lo dejé huérfano en la silla? ¡Qué desgracia! ¿Y ahora? ¡Ay de mí! Los he visto de todos los colores y formas; en la calle, los negocios, el shopping, pero como aquel no hay otro. ¡Soy una tonta! ¿Y si le pregunto a Rita dónde lo compró? No, me da vergüenza confesarle a mis amigas que lo perdí, que me siento sola...

A mis amigas que tanto quiero


16 comentarios:

Javi dijo...

Jua! Vuelves con la prosa y lo haces a lo grande. Me has tenido en tensión, linea tras linea. Que buenísimo micro relato. Me ha encantado como lo has desarrollado, he caido en la trampa desde el primer momento y al llegar al último parrafo y descubrir que no hablas de un amante sino de un pañuelo,wau!, QUE BUENO!

Un beso grande y que las musas sigan inspirandote más relatos .

(Dame el telefono de Rita que yo te consigo un pañuelo nuevo)

Javi dijo...

Ah! ... me encanta también tu nueva imagen.
Escondida detras de las gafas: Alegre y divertida!

TORO SALVAJE dijo...

Piqué.
Je, que graciosa.

Besos.

El hombre de las manos bien manicuradas dijo...

Sos una ggggggenia, me encanto.

Romina E. dijo...

Javi, no te imaginas la desesperación que sentí al perder ese pañuelo... no pude mas que asociarlo con ese tipo de perdidas y ¿xq no con el amor?
Igual le cuento que ya lo recuperé, no dejo ir aquello que amo tan facilmente... Dsp le paso el nro de mi amiga, pero sepa que ella es TODA una experiencia

Toro: he cumplido con mi comentido entonces, beso!

Sr. de las manos arregladas: Todo un placer su vuelta por acá... BESOS llenos de muzza

Palabras como nubes dijo...

Jajja, buena prosa, bien llevada, bien tejida la trama. Ruma.

Mechi dijo...

Genial! que bueno conocer tu blog!me encanto lo de estrallas, base y otros astros!!! ya voy a ir leyendo los post mas viejos!!! besooo

Alicia María dijo...

Yo imaginé otra cosa.
Me asombras al final en tu inocencia.
Muy buen relato.
Un abrazo.
Alicia

Marcela dijo...

Ay, es terrible cuando perdemos algo PERFECTO, jaja. Ya vendrá otro. Los pañuelos son como los colectivos, siempre viene otro atrás!
Beso y muy bueno.

Daniel Os dijo...

Algunas relaciones quedan inmortalizadas gracias a la tozudez de la memoria emocional. Para los demás casos, basta con una foto.

Buena foto, se la ve feliz en ella.
D.

O gato de Dalí dijo...

No puedo decir más que:

BRAVO!

Nunca un pañuelo se ha visto empañado de tanto amor.

Humberto Dib dijo...

Muy buen relato y muy bien trabajado. Felicitaciones.
Un beso.
Humberto.

alejandro aparicio morales dijo...

Hola muy buen día amiga!!!

Escribo primero para saludarte y desearte lo mejor siempre, espero estés muy bien, no he sabido nada de ti últimamente pero deseo todo este genial,

También te escribo para invitarte a participar en una ANTOLOGÍA de poetas latinos que estoy formando, la participación de cada poeta consta de 3 poemas de su autoría de preferencia inéditos, este proyecto es sin afán de lucro, es mi proyecto para este año y para la publicación del mismo pediré apoyos a instituciones hermanas en las que participo, tal antología no tiene costo para ti ni para los lectores una vez impresa

Los poemas los puedes enviar a mi correo, el de siempre;
parkaparis@hotmail.com


espero contar con tu colaboración, cualquier duda házmela saber por favor saludos, un gran abrazo, éxito.



Alejandro Aparicio Morales.

Lao dijo...

Bueno y sorprendente tu relato. Me gustó mucho. Gracias por todo Romina.

María dijo...

un lugar común tras otro, aburridísimo, será por eso que te dejó hasta el pañuelo?

Romina E. dijo...

Gracias a todos por sus bellas palabras, agradezco sus visitas!
besos