8.2.15

Así

vulnerable, sensible, casi expuesta...



(A besarte)

A amar yo te
como la lluvia no existe sin el agua
o las palabras sin su espíritu
el corazón reclama, te nombra.
En la penumbra quisiera,
pero es tanta la luz...

Conquistando mi aroma, indagas la mirada,
calculando la distancia, eliges los momentos.
¡Respira!  Inhalo, exhalas.

Esta encrucijada donde falta
entre mi corazón y el tuyo la locura implícita,
movilizadora,
que se nutre con la sensatez
del verbo fantasma ir.